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Bofetadas al ano

Así comienza una nueva crónica de EL BERTINIANO.

Será un crónica que hará uso de la memoria para ser escrita. Aquí no trabajamos mucho con la actualidad, sino con aquellos acontecimiento que valen la pena ser recordados. Por eso traemos a la mente al sábado 26 de diciembre: la despedida de soltero de Berto. Vayamos pues a la crónica:

El día fue playera en todo su aspecto. Altos calores hicieron que el agua se sienta más de una vez en los cuerpos de las personas. Los integrantes de la familia, también así lo sintieron. Pero la tarde llegaba y las amenazas también.

Todo comenzó a eso de las 21.35 en el local capitalista burgés DENA O. (así no quemamos a nadie) donde el Mariscal, encargado de la organización, decidió hacer "base" para comer un buen asado. Fueron llegando de a uno. Berto, a partir de ahora, la VÍCTIMA se hacía el "pija" con comentarios que no hacían otra cosa que enardecer a los presentes.

Comenzó la comida: cerveza va cerveza viene, vino por allá, asado por acá. La verdad, para no quejarse. Pero todo rápidamente se desvirtuó. En un momento Andy le dice a Berto: "Acompañame al baño". Oh sorpresa de todos! Andrés confirmaba lo que se rumoreaba en el vestuario de Pocho a voces bajas: se la come. Pero no fue así.

El Joven K hizo una jugada propia de este Gobierno nacional y popular y trató de desviar la atención de Berto en el baño de DENA O. para que los integrantes de popular mesa "hagan" algunas cosillas. Mientras hablaban en el baño se olía feo. Era Matías, un gran amigo de Berto, que estaba garcando a más no poder. Pobre, estaba descompuesto ese día.

Volvieron a la mesa y en el vaso de la VÍCTIMA el color de una pastilla azul había desteñido el rubio de la cerveza. Luego el brindis con un buen Champagne hubo dos bajas inmediatas: Laly DB y Luis T., se comentó luego que se iban a tomar vino de damajuana a un bar del viejo San Telmo tratando de armar un grupo político que apoyaría al "Cabezón" Duhalde en las elecciones del 2019. Nunca se pudo confirmar ese dato.

La cosa se puso pesada.

Salimos del lugar y raudamente Berto fue interceptado por las tropas del mal siendo tirado íntegramente a un contenedor de basura. No le importo y hasta ese momento todo estaba bien. Luego se separaron en autos y pusieron un punto de encuentro: 3 de Febrero y Dorrego. Allí fueron todos, algunos la sufrieron más dependiendo del auto en el que iban, otros llegaron momentos antes para preparar el terreno.

Se vino la bataraza.

Al caer al lugar predeterminado Berto se encontró con dos amigos: Debora Meltrozo y Benito Camela que rápidamente y al grito de "Berto", "Berto", "Berto", posaron para la foto con un Berto disfrazado de personaje femenino. La Policía pasó por el lugar, haciendo que los amigos de Berto se retiraran y dejando lugar a lo que se conoció posteriormente como "La Masacre de 3 de Febrero" por el lugar donde se desarrollaron los acontecimientos.

Un auto negro modelo casi 2010 cruzó la calle y apuntando a un árbol con las luces se detuvo. Allí ataron con un cable a Berto y comenzó la tortura. Le pasaron aceite Johonson, espuma para afeitar y bronceador por el cuerpo. Luego, con una rasuradora, cortaron parte de sus preciados pelos, pero con dificultad para tener el enorme tentáculo que se desprendía de la entrepierna de Berto. Increíble. Muchos no pudieron dormir esa noche.

Pero en ese momento todos se transformaron en Myke Tayson y decidieron hacer sufrir a Berto por decidir casarse. Lo pusieron contra una pared y lo azotaron con sendas bofetadas sobre las nalgas pugilientas y desnutridas de Berto. Uno a uno pasaron por ese ano. Pobre. Rojo le quedó. Los más sacados fueron el "Negro" Ari y el Naco. Muy duros.

Llegaba ahora el turno del paseo.

Lo subieron al auto de Nico y en el baúl y junto a Peponio comenzó una caravana erótica, de lujuría y poca cordura que fue por las siguientes calles: 11 de septiembre, la Costa, Buenos Aires, Colón, la Costa, Bernardo de Yrigoyen, finalizando en Alem. Lo que pasó en ese viaje, queda en ese viaje.

Luego, y no conformes con haberlo torturado al pobre Berto, lo hicieron bajar con ese atuendo por la calle Alem y lo buscaban constantamente para darle de patadas y bofetadas. Hasta que llegó el alivio y Berto volvió a ser el mismo de siempre. Lo vistieron y salieron todos los que decidieron quedarse hasta el boliche Thames.

Allí corrió de todo: speed, vino, cerveza, havanno y mucha música para cerrar una noche mágica.

Berto llegó a su casa alrededor de las 5.17 y dialogó con este medio en una entrevista exclusiva:

El Bertiano: ¿Cómo estás Berto?
Berto: No me ves pelotudo como estoy...

Esas fueron sus únicas declaraciones a un medio que vuelve a traerle la mejor de la información al escritorio de su computadora.